Anatomía en rayos X de una mujer realizando rizos de bíceps, ilustrando la importancia de los suplementos y daño hepático

En la actualidad, los suplementos nutricionales son una parte común de muchas rutinas de salud y bienestar. Sin embargo, también circulan muchos mitos y preocupaciones, especialmente sobre su potencial impacto en el hígado. Uno de los temores más comunes es que ciertos suplementos puedan causar daño hepático, lo que genera una gran cantidad de incertidumbre entre quienes los consumen. Entonces, ¿es real este riesgo o es simplemente un mito? En este artículo vamos a explorar los hechos y desmentir algunos de los mitos más comunes sobre los suplementos y daño hepático.

¿Qué es el hígado y por qué es tan importante?

Antes de adentrarnos en los suplementos, es importante entender el papel crucial que juega el hígado en nuestro cuerpo. Este órgano vital es responsable de varias funciones esenciales, entre ellas:

  • Filtrar toxinas: El hígado descompone y elimina las toxinas del cuerpo, lo que incluye productos metabólicos, medicamentos y compuestos dañinos.

  • Metabolismo de nutrientes: El hígado juega un papel en la metabolización de nutrientes, transformando los alimentos en energía y almacenando algunas vitaminas y minerales.

  • Producción de proteínas: El hígado produce proteínas esenciales para la coagulación sanguínea y otras funciones vitales.

Dado que el hígado filtra todo lo que ingerimos, cualquier sustancia que tomemos —ya sea alimento, bebida o suplemento— pasa por este órgano. Esto explica por qué es tan importante cuidarlo y por qué los posibles daños al hígado siempre generan preocupación.

¿Pueden los suplementos causar daño hepático?

La respuesta corta es: , pero con matices. Existen suplementos que, en ciertas circunstancias, pueden generar estrés o daño al hígado, especialmente si se toman en exceso, si se combinan de manera incorrecta o si se usan suplementos de baja calidad. No obstante, la mayoría de los suplementos en el mercado no causan daño hepático cuando se consumen con moderación y de acuerdo con las indicaciones.

Es fundamental recordar que, como con cualquier sustancia que ingerimos, el problema generalmente no está en el suplemento en sí, sino en el abuso o uso inapropiado.

Suplementos comunes asociados con riesgo hepático

Algunos suplementos han estado más relacionados con posibles problemas hepáticos. Aquí te mencionamos algunos de los más conocidos, pero ten en cuenta que el riesgo depende del uso indebido, la cantidad y la calidad del producto.

1. Suplementos de ácido linoleico conjugado (CLA)

El CLA, comúnmente usado para perder peso, ha sido asociado con daño hepático en estudios animales cuando se consume en grandes cantidades. Sin embargo, las investigaciones sobre su impacto en humanos son limitadas. Si bien algunos estudios sugieren que el CLA no es necesariamente peligroso cuando se usa en dosis adecuadas, se debe tener cuidado con las dosis altas o el uso prolongado.

2. Suplementos pre-entrenamiento (pre-entreno)

Muchos de los suplementos pre-entrenamiento contienen cafeína, beta-alanina y otros compuestos estimulantes. En dosis normales, estos ingredientes generalmente son seguros para la mayoría de las personas, pero cuando se consumen en exceso, pueden sobrecargar el hígado. Además, algunos suplementos pre-entrenamiento de baja calidad pueden contener ingredientes no regulados que ponen en riesgo la salud hepática.

3. Suplementos con hierro

El hierro es esencial para el cuerpo, pero consumirlo en exceso puede ser tóxico, especialmente en personas con condiciones como la hemocromatosis, una enfermedad genética que causa acumulación de hierro en el cuerpo. El exceso de hierro puede sobrecargar el hígado y llevar a daño hepático. Por lo tanto, los suplementos de hierro deben tomarse solo bajo recomendación médica, especialmente en dosis altas.

4. Suplementos de hierbas (como la kava kava y la senna)

Algunas hierbas naturales, como el kava kava y la senna, han sido asociadas con daños hepáticos. El kava kava, en particular, ha estado vinculado a hepatotoxicidad (toxicidad hepática) cuando se consume en grandes cantidades o por períodos prolongados.

5. Esteroides anabólicos y suplementos para aumentar masa muscular

Los esteroides anabólicos y algunos suplementos diseñados para aumentar masa muscular pueden ser especialmente dañinos para el hígado. Estos productos alteran el equilibrio hormonal del cuerpo, lo que puede generar efectos secundarios graves, incluyendo el daño hepático. El abuso de esteroides no solo afecta al hígado, sino también a la salud general.

6. Suplementos de vitamina A en dosis altas

La vitamina A es esencial para la salud visual y la función inmunitaria, pero en dosis excesivas, puede causar toxicidad hepática. Su ingesta debe ser moderada, ya que el hígado es el principal órgano encargado de almacenarla.

Mitos comunes sobre los suplementos y el daño hepático

A lo largo de los años, han surgido muchos mitos sobre los suplementos y su relación con el daño hepático. Vamos a desmentir algunos de los más comunes.

Mito 1: “Todos los suplementos dañan el hígado.”

Este es uno de los mitos más peligrosos. No todos los suplementos causan daño hepático. De hecho, la mayoría de los suplementos son seguros cuando se toman según las indicaciones. El problema surge cuando se abusan de ellos o se toman productos de baja calidad que no están regulados adecuadamente. Los suplementos de calidad, como los multivitamínicos, los ácidos grasos omega-3 y las proteínas en polvo de buena calidad, no presentan riesgo significativo para el hígado si se consumen de forma responsable.

Mito 2: “Si no siento efectos negativos inmediatos, los suplementos son seguros.”

La toxicidad hepática puede ser un proceso lento y acumulativo. Muchas personas no experimentan efectos negativos inmediatos al tomar suplementos dañinos para el hígado, lo que puede darles una falsa sensación de seguridad. El daño al hígado puede desarrollarse gradualmente y manifestarse años después de un consumo excesivo o inadecuado.

Mito 3: “Si es natural, no puede ser malo para el hígado.”

Este es otro mito común. Muchas personas asumen que los suplementos naturales son inofensivos para el cuerpo. Sin embargo, algunos suplementos de origen herbal o natural pueden ser igualmente dañinos para el hígado si se usan incorrectamente o en grandes cantidades..

Cómo proteger tu hígado al tomar suplementos

Para proteger tu hígado y disfrutar de los beneficios de los suplementos de manera segura, sigue estos consejos:

1. Consulta siempre a un profesional de la salud

Antes de comenzar cualquier suplemento, especialmente si tienes alguna condición preexistente, como problemas hepáticos o renales, consulta a un médico o un nutricionista. Ellos te guiarán sobre qué suplementos son adecuados para ti y en qué dosis.

2. Elige suplementos de alta calidad

Asegúrate de que los suplementos que consumes provengan de marcas reconocidas y confiables. Los productos con malas prácticas de fabricación pueden contener contaminantes o ingredientes no declarados que podrían dañar tu hígado.

3. No excedas la dosis recomendada

Seguir las indicaciones de uso es crucial para evitar el abuso. Tomar más de la dosis recomendada no acelerará los resultados y podría sobrecargar tu hígado.

4. Mantén una dieta equilibrada y rica en antioxidantes

Una dieta rica en frutas, verduras y grasas saludables ayuda a desintoxicar y proteger tu hígado. Alimentos ricos en vitamina C, vitamina E y ácidos grasos omega-3 tienen propiedades antioxidantes que benefician al hígado.

5. Hidrátate adecuadamente

El agua es vital para el funcionamiento del hígado. Mantenerte hidratado ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo y a prevenir la deshidratación que podría sobrecargar tu hígado.

Suplementos que protegen el hígado

No todos los suplementos son riesgosos para el hígado; de hecho, algunos tienen efectos hepatoprotectores y pueden contribuir a la salud hepática si se consumen correctamente. Estos suplementos actúan reduciendo la inflamación, mejorando la detoxificación y protegiendo a las células del hígado frente al estrés oxidativo.

1. Silimarina (Cardo mariano)

La silimarina, extraída del cardo mariano, es uno de los suplementos más estudiados para la protección hepática. Sus compuestos antioxidantes ayudan a reducir la inflamación del hígado, regenerar células hepáticas dañadas y proteger frente a toxinas. Se ha usado incluso como coadyuvante en tratamientos de hepatitis y daño hepático inducido por medicamentos.

2. N-acetilcisteína (NAC)

La NAC es un precursor del glutatión, un antioxidante clave del hígado. Este suplemento ayuda a neutralizar radicales libres y compuestos tóxicos, favoreciendo la detoxificación hepática. Es especialmente útil en casos de estrés oxidativo elevado o exposición a toxinas ambientales y medicamentos.

3. Fosfatidilcolina

La fosfatidilcolina, un fosfolípido presente en la membrana celular, contribuye a mantener la integridad de las células hepáticas y puede ayudar a regenerar el tejido dañado. Estudios sugieren que su suplementación mejora la función hepática y reduce la acumulación de grasa en el hígado.

4. Omega-3

Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) tienen un efecto antiinflamatorio potente y pueden proteger al hígado frente a la esteatosis (acumulación de grasa), mejorando los marcadores de función hepática en personas con hígado graso no alcohólico.

5. Curcumina

La curcumina, extracto de cúrcuma, actúa como antioxidante y antiinflamatorio natural. Estudios muestran que ayuda a reducir la inflamación hepática, protege contra el estrés oxidativo y puede mejorar la función hepática en personas con enfermedades crónicas del hígado.

Evidencia científica sobre suplementos y daño hepático

Riesgo de hepatotoxicidad por suplementos dietéticos

Wiley (2011) reporta que ciertos suplementos dietéticos, como extractos de té verde, productos para culturismo y fórmulas con vitamina A, se han vinculado a toxicidad hepática en humanos, desde elevaciones de enzimas hasta hepatitis aguda.

Suplementos de culturismo y pérdida de peso

MDPI (2025) indica que hasta un 20 % de los casos de daño hepático agudo en algunos países se asocian a suplementos para culturismo o adelgazamiento, con mecanismos de hepatotoxicidad que incluyen metabolitos tóxicos, reacciones inmunológicas y adulteración del producto.

Prevalencia de consumo y subregistro de riesgo

Estudio de ScienceDirect (2023) evidencia que el 61 % de pacientes con enfermedad hepática reciente consumía suplementos herbales o dietéticos, muchas veces sin reportarlo, sugiriendo que la incidencia de hepatotoxicidad podría estar subestimada.

Conclusión: suplementos y daño hepático,no todos los suplementos son malos para el hígado

En resumen, el mito de que todos los suplementos causan daño hepático es exagerado y no refleja la realidad. Si bien es cierto que algunos suplementos tienen el potencial de dañar el hígado, la mayoría de los suplementos no presentan un riesgo significativo cuando se consumen adecuadamente. La clave está en elegir suplementos de calidad, tomarlos según las indicaciones y, por supuesto, consultar siempre a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier régimen de suplementos.

Recuerda que un enfoque equilibrado que incluya una buena dieta, ejercicio regular y el uso prudente de suplementos es el mejor camino para mantener tu hígado sano y en óptimas condiciones.

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Este artículo ha sido revisado y redactado por Ángel, Licenciado en Biología (UGR) y especialista en fisiología con más de 25 años de experiencia. Fundador de Entrenador para todos.

Aviso legal: La información contenida en este artículo tiene carácter puramente informativo y educativo. Como Licenciado en Biología, baso mis análisis en la evidencia científica disponible, pero este contenido no sustituye el diagnóstico, tratamiento o consejo de un profesional médico o nutricionista colegiado. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier protocolo de suplementación o cambio drástico en tu entrenamiento.

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