La celulitis puede aparecer aunque entrenes, comas bien y tengas poca grasa corporal. Los hoyuelos de muslos y glúteos son muy frecuentes, especialmente en mujeres, y no permiten juzgar tu salud ni tu forma física.
Algunas medidas pueden suavizar su aspecto, pero los resultados varían. Para decidir dónde merece la pena dedicar tiempo o dinero, hay que distinguir entre desarrollar músculo, perder grasa y tratar las estructuras que producen los hoyuelos.
El enfoque del biólogo: qué ocurre debajo de la piel
Bajo la piel, la grasa subcutánea está organizada entre bandas de tejido conectivo llamadas septos. La tensión de algunas de estas bandas, junto con el relieve del tejido adiposo y las características de la dermis, contribuye a formar depresiones y abultamientos. La genética, las hormonas y el envejecimiento también intervienen.
Una colcha acolchada ayuda a visualizarlo: el relleno representa la grasa; las costuras, los septos; y la tela, la piel. Reducir el relleno no cambia necesariamente las costuras. La comparación explica por qué adelgazar puede modificar el volumen de una zona sin hacer desaparecer sus irregularidades.
Esto obliga a valorar qué se quiere mejorar: volumen, masa muscular, flacidez u hoyuelos. El ejercicio puede cambiar la musculatura y la composición corporal; determinados procedimientos actúan sobre los septos o la piel. Cada intervención tiene un alcance distinto y ninguna garantiza una superficie completamente lisa.
Qué es la celulitis y por qué no se quema por zonas
La celulitis estética es una alteración habitual del relieve cutáneo, sobre todo en muslos, glúteos y caderas. Es más frecuente en mujeres por diferencias en la organización del tejido subcutáneo y factores hormonales. Puede persistir durante años sin indicar una enfermedad.
Hacer muchas sentadillas no permite elegir de dónde se pierde grasa ni libera las bandas que producen los hoyuelos. Tampoco tener celulitis demuestra mala circulación o retención de líquidos. Si aparecen dolor, calor, enrojecimiento o hinchazón nueva, hace falta una valoración médica, especialmente si afectan a una sola pierna.
Entrenamiento de fuerza: qué puede aportar
El entrenamiento de fuerza permite desarrollar músculo y mejorar la capacidad física. También puede cambiar el contorno de piernas y glúteos, aunque la evidencia no permite prometer que una rutina concreta elimine la celulitis.
Sentadillas, hip thrust, peso muerto rumano, zancadas y step-ups son opciones útiles. Prensa, curl femoral y gemelos pueden completar el trabajo. No necesitas incluirlos todos: una selección que puedas ejecutar bien y progresar resulta más manejable que acumular ejercicios para una misma zona.
Como punto de partida, puedes distribuir el trabajo de piernas en dos sesiones semanales, separadas por días de recuperación. La tercera sesión dependerá del volumen total y de cómo recuperes; no tiene una ventaja especial contra la celulitis. Para progresar, registra los ejercicios y las cargas: cuando completes las repeticiones previstas con buena técnica, podrás aumentar ligeramente la dificultad. La quemazón o las agujetas no son criterios suficientes para decidir cuánto entrenar. Esta rutina de glúteos y piernas sirve para organizar el entrenamiento.
Cardio, pasos y alimentación
Caminar, pedalear o nadar aporta beneficios cardiovasculares y ayuda a mantener una vida activa. Elige actividades que puedas sostener y combínalas con fuerza según tu disponibilidad. Sudar más, llevar prendas térmicas o terminar con quemazón muscular no demuestra que hayas reducido celulitis.
Si perder grasa es adecuado para ti, una reducción gradual del peso puede cambiar su visibilidad. Sin embargo, el resultado es variable y una mayor laxitud de la piel puede acentuarla. Tener hoyuelos, por sí solo, no es una razón para adelgazar.
La alimentación debe cubrir tus necesidades de energía y proteína, con presencia habitual de fruta, verdura, legumbres y otros alimentos variados. No existe una dieta anticelulítica demostrada. Tampoco se puede atribuir la textura de la piel a un alimento concreto ni corregirla bebiendo agua por encima de tus necesidades.
Cremas, tratamientos y suplementos
Las cremas hidratantes pueden mejorar el tacto y el aspecto superficial. Algunos productos con cafeína o retinol muestran beneficios modestos, con resultados variables y necesidad de uso continuado. Una crema no garantiza una reducción duradera de los hoyuelos; si irrita la piel, no merece la pena insistir.
Los masajes pueden producir cambios temporales en el aspecto de la zona. Esa respuesta no demuestra que hayan eliminado grasa o modificado de forma permanente los septos. Aplicar más presión o provocar dolor tampoco acredita una mayor eficacia.
Entre los procedimientos médicos, la subcisión busca liberar bandas que traccionan de la piel. Las ondas de choque, ciertos láseres y la radiofrecuencia tienen mecanismos y resultados diferentes. Antes de contratar sesiones, pide una valoración que distinga hoyuelos y flacidez, y aclare beneficio esperable, duración, riesgos y coste completo.
También interesa comprobar qué mide cada estudio: reducir centímetros de muslo no equivale a reducir hoyuelos. La ecografía puede utilizarse para observar el tejido y seguir cambios; eso no demuestra, por sí mismo, que un tratamiento con ultrasonidos sea eficaz.
Respecto a los suplementos, los posibles efectos del colágeno sobre otras características de la piel no bastan para recomendarlo contra la celulitis. La vitamina C participa en la síntesis de colágeno, pero suplementarla sin necesidad no garantiza cambios estéticos; el omega 3 tampoco tiene una indicación establecida para borrar hoyuelos.
Cómo valorar los cambios sin engañarte con las fotos
Si quieres llevar un seguimiento, puedes hacer fotografías cada cuatro o seis semanas, con la misma luz, distancia y postura relajada. Cambiar la iluminación lateral o contraer los glúteos modifica mucho lo que se ve. Comparar imágenes tomadas en condiciones distintas puede dar una impresión equivocada.
Anota por separado los progresos del entrenamiento y los cambios en la piel. Ganar fuerza y conservar los hoyuelos son resultados compatibles. Si no aprecias una diferencia tras varias semanas, eso no demuestra que entrenes mal ni justifica recortar más comida o añadir suplementos.
Celulitis: qué esperar de cada medida
Compara sus beneficios, sus límites y la decisión que te puede resultar útil.
| Medida | Qué puede aportar | Qué límite tiene | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Fuerza | Desarrollo muscular y cambios en el contorno de piernas y glúteos. | Los hoyuelos pueden persistir aunque progreses. | Entrena con progresión y valora también las mejoras de fuerza. |
| Grasa corporal | Perder grasa puede reducir la visibilidad en algunas personas. | El resultado varía; la laxitud de la piel puede acentuarla. | Valora si necesitas adelgazar. La celulitis sola no lo justifica. |
| Movimiento | Salud cardiovascular, capacidad física y mayor actividad diaria. | Caminar o hacer cardio no garantiza menos hoyuelos. | Elige actividades sostenibles y combínalas con fuerza. |
| Cuidados de la piel | Mejor tacto y posibles cambios modestos en el aspecto superficial. | Cremas y masajes ofrecen resultados variables, a menudo temporales. | Valora tolerancia y coste sin esperar que borren la celulitis. |
| Tratamientos médicos | Algunas técnicas pueden reducir hoyuelos o mejorar la flacidez. | Eficacia, duración y riesgos dependen del procedimiento y del caso. | Pide una valoración individual y conoce el coste completo. |
Antes de pagar un tratamiento: pregunta qué cambio esperan conseguir, cuánto puede durar y qué efectos adversos puede producir.
Evidencias científicas sobre la celulitis
Un tratamiento adaptado al problema
Menon et al. (2024) revisaron la fisiopatología y las opciones de tratamiento, proponiendo orientar la intervención según la gravedad y las características de la celulitis. Su propuesta clínica ayuda a ordenar las opciones, pero no demuestra que cualquier combinación de hábitos y tratamientos funcione mejor.
Resultados prometedores, con límites
Lim et al. (2025) reunieron 24 ensayos aleatorizados con 2.084 participantes y encontraron resultados prometedores para diversas intervenciones, con una calidad global de evidencia moderada. Antes de elegir, interesa comprobar si el beneficio consiste en menos hoyuelos, menor perímetro o cambios en otras medidas.
Ecografía para evaluar los cambios
Intagliata y Garo (2026) revisaron nueve estudios con 785 participantes sobre ecografía para caracterizar la celulitis y seguir cambios en los tejidos, con limitaciones metodológicas y heterogeneidad. Estos resultados respaldan su utilidad como herramienta de evaluación, sin demostrar la eficacia de cualquier tratamiento con ultrasonidos.
Conclusión
Puedes entrenar para ganar músculo, cuidar tu alimentación y mantenerte activa sin convertir la desaparición de la celulitis en una condición para estar satisfecha con tus progresos. Si buscas tratar hoyuelos concretos, una valoración dermatológica permite discutir opciones, resultados esperables y riesgos antes de gastar dinero.
La decisión de tratarla es personal. También es razonable mantener tus hábitos y dejar la piel como está.





